SAN ISIDORO DE SEVILLA

 

SAN ISIDORO DE SEVILLA


Nacido en Cartagena, sobre el año 560 D.C., San Isidoro fue el menor de cuatro hermanos: S. leandro, S. Fulgencio y S. florentina. Tuvo mucho interés, desde niño, por aprender filosofía y teología. Sobretodo, le entusiasmaba leer a San Agustín y Sana Gregorio Magno . De hecho, se considera que las obras de San Isidoro están basadas en la sabiduría de ambos santos

Sucedió a su hermano Leandro como obispo de sevilla. Su obispado duró 36 años.Vivió el reinado de 6 reyes. Su labor como obispo contribuyó a la madurez cultural y moral del clero Español.

El II Concilio de Sevilla (619) y el IV Concilio de Toledo (633) fueron presididos por San Isidoro, siendo obra suya los decretos de ambos concilios. También fundó un colegio eclesiástico que sirvió como prototipo para los futuros seminarios  

                    


la Filosofía de San Isidoro no contiene puntos de vista propiamente originales; pero es el compendio más comprensivo, más razonado y más completo de la Filosofía cristiana posible en aquella época, según se desprende del siguiente resumen de la misma

La Filosofía es el conocimiento de las cosas divinas y humanas, unido al estudio y cuidado de vivir rectamente. 

Dividiéndose en tres partes, que son: física, ética y lógica


a) Filosofía natural, que en griego se llama Física, cuyo objeto es la investigación de la naturaleza y de sus causas.

b) Filosofía moral,que en griego se llama Ética, trata de las costumbres o moralidad de los actos. 

c) Filosofía racional , que en griego se llama Lógica, enseña el modo de buscar la verdad en los objetos de las dos ciencias mencionadas

Y añade enseguida que :

"la física busca las causas de las cosas; la ética el orden en la vida y la lógica la razón de entender"


Esta división de la filosofía es claramente de ascendencia estoica, y bien la pudo tomar de Séneca

A esta división de la filosofía añade San Isidoro otra más compleja , que depende enteramente de Aristóteles

 

Esta otra división es en dos partes: inspectiva (o teórica) y actual (o práctica). 

 La primera se divide en natural, doctrinal y divina. La actual se divide en moral, dispensativa y civil) (Etimol., lib. 2, cap. 24, nn. 10-1 1).

 Aristóteles había señalado que las ciencias teóricas son tres: la física, la matemática y la teología, que luego se llamaría metafísica . 

San Isidoro recoge esa división aristotélica. Lo que él llama filosofía inspectiva no es otra cosa que la filosofía teórica o especulativa, y las partes en que la divide coinciden exactamente con las tres señaladas por Aristóteles.

 

Por su parte, la filosofía actual o práctica se divide en las tres partes que ya señalará Aristóteles:

  1.   monástica, o simplemente ética o moral «por la cual se busca el modo de vivir honesto y se dan reglas para alcanzar la virtud 
  2.   Económica o familiar , «por la que se dispone sabiamente el orden de las cosas domésticas»
  3. política, social o civil, «que se refiere a la administración de las cosas para bien de la ciudad»  Esta división se fundamenta en la distinción de los fines, porque en las ciencias prácticas el fin es el principio.

Así, la ética se cuida del fin individual y trascendente del hombre (el bien común trascendente)
la económica se cuida del fin de la familia, de la casa (bien común familiar)
y la política se cuida del fin de la sociedad civil (del bien común civil)


CONCEPCIÓN DE LA LEY


La teoría isidorina contempla la obediencia de todo rey a las leyes tanto a las que él mismo promulga es decir leyes civiles como las leyes de la religión que son las que otorga el poder al soberano, todo poder procede de Dios, sin embargo, si el rey deviene tirano ósea (llega a ser tirano) la iglesia no tiene potestad para derrocarlo-piensa san Isidoro-aunque este pierde justamente la condición moral de gobernante, san Isidoro nos advierte que esta pérdida de fuerza moral que origina desgracias para el pueblo súbdito no es otra cosa que un castigo divino a causa de sus pecados de los pecados del rey por eso para san Isidoro un tirano es una persona no amada por Dios pero permitido por el pues de otro modo no podría realizar sus funciones ya que en consonancia con la doctrina cristiana,  todo poder viene directamente del propio Dios.

 


DIOS

En Dios no hay presente, pasado ni futuro, y su eternidad contiene y precede todos los tiempos. Esta eternidad es consecuencia lógica y necesaria de la inmutabilidad absoluta de Dios, cuya substancia excluye toda mutación, y cuyos actos y determinaciones son libres, sin dejar de ser eternas. Cuando produce o crea en el tiempo alguna cosa, la mutación sólo tiene lugar en la cosa producida, pero no en la voluntad inmutable y eterna de Dios

HOMBRE

El hombre ocupa lugar eminente entre las criaturas: es el fin próximo y parcial de la creación, y el ser que más se asemeja al Creador. Es un animal compuesto de alma y de cuerpo viviente, dotado de razón, de libre albedrío, y capaz de vicios y virtudes. Sin embargo, el alma racional no es lo que constituye al hombre, sino que, por el contrario, el hombre es solamente el cuerpo que está formado de la tierra. 

Isidoro admite el dualismo Alma-cuerpo, sostenido por la filosofía de la época. El Alma es justamente lo que nos constituye en reino aparte dentro del mundo animal. La vida del cuerpo es el Alma y la vida del Alma es DIOS, para Isidoro el el hombre es fundamentalmente el alma

ORIGEN DEL MAL

El origen del mal es el defecto o malicia de la voluntad; pues la naturaleza y la voluntad, para el el mas el nada, "porque sin Dios nada ha sido hecho y Dios no hizo el mal" consecuentemente el mal es nada, "es sabido que el mal no tiene entidad alguna, porque todo ser o es inmutable como Dios, o mutable como la creatura, por eso el mal carece de toda entidad puesto que el vicio perjudica la naturaleza 

pensamos que la afirmación de Isidoro de que "el mal es nada" es hiperbólica, porque de ser ello cierto, equivaldría a afirmar que el mal no existe y no fue esta la intención del autor, lo que afirma Isidoro es que el mal no tiene entidad propia es tal solo una afección negativa de la naturaleza, una carencia, Isidoro va a insistir repetidamente en esta idea " Dios hizo muy buenas todas las cosas, en consecuencia nada es malo por naturaleza". Es el pecado el que tuerce la naturaleza buena. "ya que a causa del pecado han resultado nocivos aquellos seres que antes de pecar le estaban sujetos al hombre. por nuestra culpa y no por La naturaleza son malas aquellas cosas que son nocivas

Dice Isidoro " Si rasuramos a un hombre la ceja, le quitamos algo insignificante pero afeamos todo el cuerpo. Así acontece también con el conjunto de la creación: si al intimó gusanillo lo consideramos malo por naturaleza, cometemos injusticia con todas las criaturas" los hombres perversos señalan como malos muchos seres de la creación, como el fuego porque quema; el hierro porque mata; la fieras porque muerden, por nuestra culpa y no por la naturaleza son malos para nosotros los que nos perjudican, porque la luz, aun siendo buena, resulta nociva para los ojos enfermizos, y en este caso, el defecto esta en los ojos, no en la luz, Y así en las demás cosas


ETIMOLOGÍAS

San Isidoro de Sevilla está considerado como el Maestro de la Europa Medieval. Sus "Etimologías" u "Orígenes", son su principal obra. Se trata de un libro sobre la ciencia antigua. Toma su nombre del procedimiento de enseñanza que utiliza, explicar la etimología de cada palabra relacionada con el tema. El título también puede provenir de la materia de la que trata uno de los veinte libros de los que se compone la obra, Fue escrita por Isidoro poco antes de su muerte, en la plena madurez (627630), a petición de Braulio obispo de Zaragoza                             

              
LIBROS DE LAS ETIMOLOGIAS 

  • Libro I. Trivium: la gramática (incluida la métrica)
  • Libro II. Trivium: la retórica y la dialéctica
  • Libro III. Quadrivium: las matemáticas, geometría, música, y astronomía
  • Libro IV. La medicina y las bibliotecas
  • Libro V. El derecho y la cronología
  • Libro VI. Libros eclesiásticos y los oficios
  • Libro VII. Dios, los ángeles y los santos: jerarquías del Cielo y la Tierra
  • Libro VIII. La Iglesia y a las herejías 
  • Libro IX. El lenguaje, los pueblos, los Reinos, las ciudades, y los títulos oficiales
  • Libro X. Las etimologías
  • Libro XI. El hombre
  • Libro XII. Las bestias y los pájaros
  • Libro XIII. El mundo y sus partes
  • Libro XIV. La geografía
  • Libro XV. Los edificios públicos y las avenidas
  • Libro XVI. Las piedras y los metales
  • Libro XVII. La agricultura
  • Libro XVIII. Terminología de la guerra, la jurisprudencia y los juegos públicos
  • Libro XIX. Los buques, las casas y los vestidos
  • Libro XX. Las provisiones, utensilios domésticos, agrícolas y los mobiliarios













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